La Comunidad cristiana mundial – entusiasta y polífona
Por la voluntad de Dios existe la comunidad cristiana mundial. Está unida por el amor de Dios que se manifiesta en Jesucristo. Queremos compartir este mensaje liberador y entusiasta con todos los seres humanos. Comprendemos las diferentes voces de nuestro fe como regalo para nuestra misión.
Como compañeros y compañeras en el camino – en unidad y solidaridad
Por la voluntad de Dios las iglesias cristianas están unidas en la misión mundial. Su Espíritu nos abre los ojos para la alegría y la miseria de nuestras hermanas y nuestros hermanos. Así aprendemos a ayudarnos y fortalecernos mutuamente, y a plantearnos preguntas críticas. Aún cuando la situación se ponga difícil, sabemos que podemos confiar los unos en los otros.
Encontrarnos con otras personas – con atención y en mutua dependencia
Queremos superar los límites religiosos, culturales y políticos, porque nuestro mundo necesita reconciliación. Los encuentros entre personas de orígenes y personalidades diferentes abren los horizontes, pero también pueden generar conflictos. Un diálogo verdadero se establece cuando las actitudes diferentes se intercambian con respeto mutuo del uno al otro. Esto es lo que transforma a los seres humanos, las comunidades y al mundo.
Luchar por justicia en todo el mundo – de manera crítica y comprometida
Intercedemos por la justicia, porque el mundo necesita ser sanado. Donde la globalización ha destruido las bases de la vida comprobamos nuestra propia responsabilidad en la lucha por un cambio. Nos solidarizamos con los perjudicados y los excluidos. Así intercedemos por el derecho a una vida digna para todos los seres humanos. Por la voluntad de Dios.
www.mission.de Una iniciativa de las obras misioneras, las asociaciones y las iglesias evangélicas bajo el auspicio de la Asociación de Iglesias y Misiones Protestantes en Alemania






